Hay quien se excita con los pechos grandes, los hay que se ponen nerviosos con un movimiento de caderas, están los que chupan pies y los que se pierden con unos brazos tonificados. Ojos, manos, piernas, culos, carne y más carne. Muy rica, por cierto, pero carne al fin y al cabo.Pero, ¿qué hay de los que se encienden con una conversación? Los que necesitan un intercambio de ideas con o sin intercambio de fluidos. ¿Por qué no resulta creíble? Si se ha de estimular el cuerpo, más aún la mente que es la que domina los sentidos. Y para eso la inteligencia y el sentido del humor que también son atributos sexuales, más poderosos quizás que los físicos. Después de unas risas viene un buen polvo, seguro, que por algo lo llaman descojonarse.












