miércoles, 24 de febrero de 2010
Transporte público
A veces uno deja escapar el tren y cree que lo ha perdido para siempre...pero siempre puedes coger el autobús.
martes, 23 de febrero de 2010
B.S.O
No concibo una vida sin banda sonora. Los sorbos de vino no tendrían el mismo sabor sin la armónica desgarradora y melancólica de Bob Dylan. Las voces negras que retumban en lo más hondo y sus tambores que marcan el ritmo de los latidos para hacerte sentir vivo. Para entrar en trance, la guitarra de Paco de Lucía que te pellizca los sentidos y te hace creer en el duende flamenco. Otras veces, le pido a Lou Reed que me lleve a pasear por el lado salvaje, y acabo esnifando cocaine con Eric Clapton. Y sólo cuando la guitarra de Led Zeppelin me llama al grito de Tangerine vuelvo a poner los pies en la tierra.
Ojalá algún día aprenda a querer como Silvio y sino, a llorar Lágrimas negras.
Ojalá algún día aprenda a querer como Silvio y sino, a llorar Lágrimas negras.
lunes, 22 de febrero de 2010
Knocking on heavens door
domingo, 21 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Marcas
Tantas noches caminaste por la arena de mi espalda
que no hubo mar que borrara tus pisadas.
Me llenaste la frente de surcos posando tu mirada aguda en mis ojos,
y los teñiste con el gris de tu tristeza.
Los lunares de mi piel son los vestigios del tiento de tus dedos,
y de las heridas que abriste ya sólo quedan cicatrices que lo atestiguan.
Y está bien, porque el tiempo que se jacta de su poder curativo,
también sabe que hay huellas que son indelebles.
que no hubo mar que borrara tus pisadas.
Me llenaste la frente de surcos posando tu mirada aguda en mis ojos,
y los teñiste con el gris de tu tristeza.
Los lunares de mi piel son los vestigios del tiento de tus dedos,
y de las heridas que abriste ya sólo quedan cicatrices que lo atestiguan.
Y está bien, porque el tiempo que se jacta de su poder curativo,
también sabe que hay huellas que son indelebles.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Me duele la cara...
A ti y a mí nunca nos importó ser la extraña pareja...o eso creía yo.
Qué te voy a contar que no sepas. Mi rostro delicado y masculino, enmarcado de rizos dorados, mi cuerpo atlético, el negro de mis ojos, no dejan indiferente a nadie y a ti también te sedujeron. Y luego estabas tú, tan divertida, tan sensible, tan inteligente y vibrante, y más fea que pegar a un padre. Mi amor, eres desgarbada y rechoncha, de tez opaca y ojos de besugo, ninguna gracia natural te fue otorgada pero eso no me impidió quererte más que a nada.
Pero tú te cansaste de las comparaciones odiosas, te aburriste de mi perfección y me dejaste solo y desamparado, a merced de los prejuicios de los demás.
Y desde entonces voy arrastrando mi condena; se sufre y mucho... cuando uno es tan guapo.
Qué te voy a contar que no sepas. Mi rostro delicado y masculino, enmarcado de rizos dorados, mi cuerpo atlético, el negro de mis ojos, no dejan indiferente a nadie y a ti también te sedujeron. Y luego estabas tú, tan divertida, tan sensible, tan inteligente y vibrante, y más fea que pegar a un padre. Mi amor, eres desgarbada y rechoncha, de tez opaca y ojos de besugo, ninguna gracia natural te fue otorgada pero eso no me impidió quererte más que a nada.
Pero tú te cansaste de las comparaciones odiosas, te aburriste de mi perfección y me dejaste solo y desamparado, a merced de los prejuicios de los demás.
Y desde entonces voy arrastrando mi condena; se sufre y mucho... cuando uno es tan guapo.
martes, 16 de febrero de 2010
Al principio te quise, al final tampoco
Levántate me dice tu voz burlona,
y yo desde el suelo llamo a tu cordura,
pero mi súplica se pierde entre tus puños.
Mi pena huye detrás de mi silencio,
a esconderse de tus amenazas.
Tus remordimientos me acarician
y yo los siento como aguijones.
No, no te perdono.
y yo desde el suelo llamo a tu cordura,
pero mi súplica se pierde entre tus puños.
Mi pena huye detrás de mi silencio,
a esconderse de tus amenazas.
Tus remordimientos me acarician
y yo los siento como aguijones.
No, no te perdono.
The End
El médico me anunció que iba a morir: menudo descubrimiento... En serio, para mí fue un alivio conocer la fecha, no hay peor estado que la incertidumbre, y para la mayoría de la gente la vida es eso, vivir, hacer planes, asegurarse un futuro, pensar en el mañana sin saber cuándo ni por qué llegará el final. Eso no puede ser bueno, todas las novelas o las películas tienen un principio y un final, mejor o peor, pero lo tienen, antes incluso de haberse empezado, y de hecho este último es el mejor punto de partida para las grandes historias.
Yo soy afortunado al haberme liberado de esa angustia, yo ya sé cuándo llegará "The End" y así podré construir mi historia a su alrededor, y tengo la certeza de que será muy buena, porque lo bueno si breve, dos veces bueno.
Yo soy afortunado al haberme liberado de esa angustia, yo ya sé cuándo llegará "The End" y así podré construir mi historia a su alrededor, y tengo la certeza de que será muy buena, porque lo bueno si breve, dos veces bueno.
Miope
Los miopes tenemos el problema de que no vemos más allá de nuestras narices y para disimular nos miramos el ombligo. No es de extrañar que no nos guste lo que vemos y por eso nos pasamos la vida buscándonos en el reflejo de los demás.
lunes, 15 de febrero de 2010
Hoy no me puedo levantar

Las primeras veces no notó nada raro, siempre le había costado madrugar y que se le pegaran las sábanas no era ninguna novedad. Pero según pasaban los días empezó a advertir que se despertaba con la cabeza embotada, que cada vez tardaba más en levantarse, con la sensación de que las sábanas se le enganchaban al cuerpo como una enredadera. El caso es que en el transcurso de un mes la cosa había empeorado, ya no era sólo que el cuerpo le pesase como plomo sino que cada mañana tenía que hacer un esfuerzo por recordar cómo coordinar sus movimientos: primero incorporarse, luego un pie, después el otro, y sí, lo conseguía pero siempre después de varios intentos. Fue a ver a todo tipo de especialistas: traumatólogos, fisioterapeutas, neurólogos, etc. y todos coincidían en una cosa, y es que gozaba de una salud excelente. Así que se resignó, esperando el momento en que ya no pudiera levantarse más. Y así fue como una mañana se quedó petrificado en su cama, con las sábanas pegadas al cuerpo cual momia y el rictus de estupor para siempre.
Y es que hay que tener cuidado con estas cosas porque uno empieza por decir que no se puede levantar, que hoy no quiere salir de debajo del edredón, y al final el alma le pesa tanto a uno que le deja clavado en la cama, y eso..eso es irreversible.
Y es que hay que tener cuidado con estas cosas porque uno empieza por decir que no se puede levantar, que hoy no quiere salir de debajo del edredón, y al final el alma le pesa tanto a uno que le deja clavado en la cama, y eso..eso es irreversible.
viernes, 12 de febrero de 2010
Polvo
Polvo somos y en polvo nos convertiremos.
Yo que siempre quise ser roca y me cuentas que no soy más que arenas, un cúmulo de fragmentos, de historias. No tengo mucho que contar, siempre siguiendo tus pasos, los tuyos, los de aquél, o los del de más allá.
Yo sólo quiero ser restos, la ceniza del tiempo en que quemaba las noches.
Yo que siempre quise ser roca y me cuentas que no soy más que arenas, un cúmulo de fragmentos, de historias. No tengo mucho que contar, siempre siguiendo tus pasos, los tuyos, los de aquél, o los del de más allá.
Yo sólo quiero ser restos, la ceniza del tiempo en que quemaba las noches.
jueves, 11 de febrero de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
Instinto asesino
Al abandonarme la adolescencia se llevó consigo mis accesos de cólera y mis rabietas infantiles; el cuerpo ya no estaba para picos hormonales.
Me quedé sumida en un letargo de afabilidad y de autocontrol, pero lo cierto es que duró muy poco, porque, siendo honestos, eso de reprimirse es un coñazo. Y empecé a estar muy a favor de dejar asomar la cabeza, en contadas ocasiones, a la bestia que llevo dentro: algún portazo que otro, insultos lanzados al aire, las consabidas pataletas, etc. Todo muy pueril. Pero en esto sí maduré y he desarrollado tanto el arte de cabrearme que ya ni se me nota, lo he interiorizado, y resulta incluso más liberador que cualquier amago de violencia física o verbal. Ahora, simplemente visualizo el objeto de mi enfado y lo estrangulo, poco a poco, hasta dejarlo sin aliento. ¡Ay, el poder de la mente!
Y no miento si digo, aunque les parezca políticamente incorrecto, que por lo menos una vez a la semana me cargo a alguien y disfruto con ello.
Me quedé sumida en un letargo de afabilidad y de autocontrol, pero lo cierto es que duró muy poco, porque, siendo honestos, eso de reprimirse es un coñazo. Y empecé a estar muy a favor de dejar asomar la cabeza, en contadas ocasiones, a la bestia que llevo dentro: algún portazo que otro, insultos lanzados al aire, las consabidas pataletas, etc. Todo muy pueril. Pero en esto sí maduré y he desarrollado tanto el arte de cabrearme que ya ni se me nota, lo he interiorizado, y resulta incluso más liberador que cualquier amago de violencia física o verbal. Ahora, simplemente visualizo el objeto de mi enfado y lo estrangulo, poco a poco, hasta dejarlo sin aliento. ¡Ay, el poder de la mente!
Y no miento si digo, aunque les parezca políticamente incorrecto, que por lo menos una vez a la semana me cargo a alguien y disfruto con ello.
lunes, 8 de febrero de 2010
Frío
Se despertó de madrugada con las dudas en la boca del estómago y decidió salir a correr para ver si se desprendía de ellas. Trotando por el camino de tierra, a la luz del alba, su cuerpo elástico iba entrando en calor. Sólo su respiración jadeante interrumpía el silencio de la mañana exhalando pequeñas nubes blancas. Y cuando los primeros rayos de sol empezaban a colarse entre los árboles, el sudor ya se le estaba pegando al cuerpo, necesitaba refrescarse.
Se sumergió limpiamente en el lago, tan frío que al contacto con su piel desprendía vapor. Qué placer al sentir que su piel se tensaba, que sus músculos se endurecían, como si fuese una propiedad del agua. El impacto del frío le dejó la mente en blanco, completamente olvidada. Tanto le gustó esa sensación que quiso que ese momento durara para siempre.
Algunos creyeron que se había ahogado, las malas lenguas que se había suicidado pero yo supe entender que detener un momento conlleva sus riesgos.
Se sumergió limpiamente en el lago, tan frío que al contacto con su piel desprendía vapor. Qué placer al sentir que su piel se tensaba, que sus músculos se endurecían, como si fuese una propiedad del agua. El impacto del frío le dejó la mente en blanco, completamente olvidada. Tanto le gustó esa sensación que quiso que ese momento durara para siempre.
Algunos creyeron que se había ahogado, las malas lenguas que se había suicidado pero yo supe entender que detener un momento conlleva sus riesgos.
domingo, 7 de febrero de 2010
Atlas
Ya no puedes más, te quedas sin fuerzas para sujetarlo y el mundo se te viene encima, te cae con todo su peso y te deja con la cara pegada al suelo. Las lágrimas se cuelan en los ojos, el corazón se encoge y se queda tiritando dentro del pecho. No te gusta nada lo que ves fuera, mundo turbio, sucio y viciado pero no hay consuelo porque miras dentro y todavía está más oscuro.
Y te digo, si te vas a quedar ahí parada mejor deja de llorar que para lágrimas, las del cocodrilo.
Y te digo, si te vas a quedar ahí parada mejor deja de llorar que para lágrimas, las del cocodrilo.
viernes, 5 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
Funeral

Cuando me muera quiero que se celebre, a la manera pagana, nada de lágrimas y negros crespones, sólo bebida, comida, música y baile! Sí, que se baile, rumbas y fandangos, si hace falta que se zapatee sobre mi tumba. Y sobre todo no quiero plañideras, sólo ponedme a Chavela que llora por todos.
O sino un entierro africano, al ritmo de tambores y con los objetos que pueda necesitar para el viaje; bastará con un buen libro y una botella de vino.
Y si tiene que ser más humilde, a mí que me incineren y mis cenizas las esparzan, pero como el Ganges me pilla lejos, al Manzanares que total ya está lleno de mierda.
O sino un entierro africano, al ritmo de tambores y con los objetos que pueda necesitar para el viaje; bastará con un buen libro y una botella de vino.
Y si tiene que ser más humilde, a mí que me incineren y mis cenizas las esparzan, pero como el Ganges me pilla lejos, al Manzanares que total ya está lleno de mierda.
miércoles, 3 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
Dorian
Llegó a casa cansada y se puso frente al espejo.
Restriega con fuerza el algodón sobre la cara para retirarse el maquillaje, provocando una mueca patética, la sonrisa de un payaso. Fuera las sombras del pasado, el rouge de los besos mal dados, la falsa ilusión de juventud.
Y ante ella aparece un rostro desconocido: surcado de finas arrugas, manchado por el tiempo, mirada de perro callejero - de quien mucho ha vivido y poco le han querido...
Tantos años habían pasado y no había sabido ver que la vejez se había ido instalando bajo la careta de mentiras.
Restriega con fuerza el algodón sobre la cara para retirarse el maquillaje, provocando una mueca patética, la sonrisa de un payaso. Fuera las sombras del pasado, el rouge de los besos mal dados, la falsa ilusión de juventud.
Y ante ella aparece un rostro desconocido: surcado de finas arrugas, manchado por el tiempo, mirada de perro callejero - de quien mucho ha vivido y poco le han querido...
Tantos años habían pasado y no había sabido ver que la vejez se había ido instalando bajo la careta de mentiras.
lunes, 1 de febrero de 2010
Historia de Felicidad
A Felicidad siempre la tuve entre algodones, ni grandes sobresaltos ni fuertes emociones; era de salud delicada. Fue madurando y con la edad se hizo más fuerte, tanto que creí que ya estaba preparada para afrontar la vida. Pero nunca se me ocurrió advertirle del peligro de dejarse llevar, de vivir sin miedo a hacerse daño...
Murió de un infarto, rebosante de felicidad. La pobre no estaba acostumbrada.
Murió de un infarto, rebosante de felicidad. La pobre no estaba acostumbrada.
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