No fue hasta que ocurrió lo que ocurrió cuando se dio cuenta de lo que le estaba sucediendo y entonces esos detalles que había pasado por alto cobraron sentido: las hebras de pelo que se quedaban en los colchones ajenos, las primeras arrugas, los dolores en el pecho, la cabeza embotada, la lentitud de pensamiento. Todo eso que atribuía al enamoramiento eran síntomas de una vejez precoz. Sus devaneos le estaban debilitando, era como si cada beso que daba alimentase la juventud de otros, encaminándose precipitadamente hacia la decrepitud.
Llegó a esta conclusión después de una noche en la que, en su vida y en su cama, se cruzó una mujer mucho mayor con los años grabados en la piel. Al despertar, una sensación de paz absoluta le había invadido, y al mirarse en el espejo tenía el rostro liso y luminoso, la frescura le había sido devuelta robándosela al cuerpo que yacía, también en paz, junto a él.
miércoles, 30 de junio de 2010
martes, 29 de junio de 2010
¡Qué pena!
Al son de una guitarra, me encontré sorbiendo la vida.
Mientras me pellizcan el alma unos dedos tejedores de melodías.
El último trago siempre deja un sabor amargo en la boca.
¡Qué pena!
Mientras me pellizcan el alma unos dedos tejedores de melodías.
El último trago siempre deja un sabor amargo en la boca.
¡Qué pena!
martes, 22 de junio de 2010
Desengaño
Cuando descubrió que no se trataba de lo que uno quiere ser sino de lo que uno es, supo que no había marcha atrás. Le habían dicho que con coraje, mirando a la vida de frente -como miran los valientes- uno se forjaba su destino. Y así lo hacía, sin embargo caminando en la cuerda floja le bastó con mirar una sola vez hacia el abismo de sus entrañas para caer, y salir huyendo otra vez. El corazón se sintió engañado y se negó a volver a latir.
miércoles, 16 de junio de 2010
Gatas
Dicen que las gatas caen de pie, pero yo soy madrileña y me doy de bruces contra el suelo, una y otra vez, supongo que es porque juego a perder. Pero no se alarme que he aprendido a lamer mis heridas y las secuelas suelen ser cuatro rasguños, ya ni me duele, oiga. Eso sí, he tenido que aprender a disimular mis imperfecciones, que por mucho que de noche todos los gatos sean pardos, hay caídas que le dejan a una cojeando y eso se nota.
martes, 15 de junio de 2010
Sabiduría
En el mundo de los eruditos mi ignorancia no me pesa pues rodearme de ellos me recuerda que todavía puedo crecer.
lunes, 14 de junio de 2010
Deseo
El deseo tiene forma de grilletes, te somete y te hace su esclavo.
Las pasiones te dominan, te absorben y te ciegan.
Las pulsiones te abrazan con vehemencia y su fuerza te doblega.
No obstante, se trata de algo etéreo, cuya materialización lo hará desaparecer como si nunca hubiera estado ahí, dejando un vacío para el que no habrá respuesta.
Las pasiones te dominan, te absorben y te ciegan.
Las pulsiones te abrazan con vehemencia y su fuerza te doblega.
No obstante, se trata de algo etéreo, cuya materialización lo hará desaparecer como si nunca hubiera estado ahí, dejando un vacío para el que no habrá respuesta.
jueves, 10 de junio de 2010
Maniqueísmo
Durante toda su infancia siempre supo separar lo bueno de lo malo, pues sus padres trazaron muy bien esa línea, perfilando con sumo cuidado los contornos del Bien y del Mal.
Al llegar a la madurez le regalaron una tiza para que dibujara esa línea a su libre albedrío confiando en que ya no necesitaba ayuda para discernir estos conceptos; por supuesto, atendiendo a sus enseñanzas y a los inestimables valores de la sociedad se quedó siempre del lado de la moralidad, haciendo siempre lo correcto. Lo que le llevó a una vida confortable, placentera y aburrida.
De hecho, ya moribunda, confesó que la felicidad y ella sólo se habían mirado a los ojos una vez, aquella vez en que borró ese trazado.
Al llegar a la madurez le regalaron una tiza para que dibujara esa línea a su libre albedrío confiando en que ya no necesitaba ayuda para discernir estos conceptos; por supuesto, atendiendo a sus enseñanzas y a los inestimables valores de la sociedad se quedó siempre del lado de la moralidad, haciendo siempre lo correcto. Lo que le llevó a una vida confortable, placentera y aburrida.
De hecho, ya moribunda, confesó que la felicidad y ella sólo se habían mirado a los ojos una vez, aquella vez en que borró ese trazado.
miércoles, 9 de junio de 2010
Viviajes
Ni puta idea de a dónde lleva esto, tampoco me acuerdo de dónde empezó... Sólo sé que lo que me gusta es el viaje que es lo único que puedo decidir: girar a la derecha o a la izquierda, seguir recto o torcerme, perderme y encontrarte, andar y desandar, compartir la senda o no...
El rumbo y la destinación son irrelevantes pues en la mayoría de los casos nunca se alcanzan, no hay un camino, que ya lo avisaba Machado.
Y cuando me detengo, entiendo que soy como los demás, que no camino, que sólo estoy huyendo de la soledad.
El rumbo y la destinación son irrelevantes pues en la mayoría de los casos nunca se alcanzan, no hay un camino, que ya lo avisaba Machado.
Y cuando me detengo, entiendo que soy como los demás, que no camino, que sólo estoy huyendo de la soledad.
martes, 8 de junio de 2010
Sintiéndolo mucho
No respeto los espacios vitales y lo siento.
No sé guardar silencio y lo siento.
No marco las distancias y lo siento.
No seré como los demás y lo siento.
Por eso mismo, porque lo siento.
No sé guardar silencio y lo siento.
No marco las distancias y lo siento.
No seré como los demás y lo siento.
Por eso mismo, porque lo siento.
lunes, 7 de junio de 2010
Perfección
Absurda perfección.
¿Por qué tengo que ansiarla?
Yo no sé amar lo sublime, nunca pude entender la sencillez.
La excelencia no es lógica ni humana.
La virtud no es propia del Hombre y sus instintos.
En cambio, sí lo son sus miserias, sus desatinos y errores.
Mi camino es el de la imperfección.
¿Por qué tengo que ansiarla?
Yo no sé amar lo sublime, nunca pude entender la sencillez.
La excelencia no es lógica ni humana.
La virtud no es propia del Hombre y sus instintos.
En cambio, sí lo son sus miserias, sus desatinos y errores.
Mi camino es el de la imperfección.
viernes, 4 de junio de 2010
Historia de una corbata

Érase un hombre a una corbata pegado. Algo muy normal en una oficina si no fuera porque la corbata tenía vida propia. Cuando se angustiaba abrazaba el cuello de su dueño hasta casi estrangularlo. Había días en que se le torcía el gesto, ese día mejor no hablarle, no estaba de humor.Y cuando estaba cansada, especialmente los días de calor, relajaba los brazos y se colgaba del cuello, balanceándose de un lado a otro.
Pero que tuviera vida propia no era lo que me llamaba la atención,-estas cosas pasan constantemente-, lo chocante era que tenía ojos, los más tímidos que he visto nunca.
Pero que tuviera vida propia no era lo que me llamaba la atención,-estas cosas pasan constantemente-, lo chocante era que tenía ojos, los más tímidos que he visto nunca.
jueves, 3 de junio de 2010
Streaptease
Lo primero que te dicen es que para crecer tienes que despojarte de tus miedos y eso hago. Después que ya no tienes edad de ser vergonzoso, así que fuera la vergüenza también. Con los años los errores se acumulan pero como se supone -permítanme que lo dude- que de ellos se aprende, pues mejor quitárselos de encima para ir más ligeritos. Ya sólo me quedan las dudas, que no las considero una prenda porque esas ya forman parte de mi anatomía, y las poses. Las poses, esa personalidad que nos forjamos para los demás, pues resulta que también hay que desprenderse de ellas: hay que desnudarse, mostrarse como uno es... No sé yo, pero para cuando quiero darme cuenta estoy en pelotas y no me hace ninguna gracia porque yo siempre he sido muy pudorosa.
martes, 1 de junio de 2010
Me declaro culpable
Debía de ser medianoche, Juan se encontraba en su cuarto sentado frente al ordenador, escribiendo como de costumbre, pues era a esas horas cuando las musas -o eso creía él- venían a visitarle. Andaba poco inspirado y no estaba prestando mucha atención a lo que escribía porque lo que hacía formaba parte más de una rutina que de una necesidad de expresarse. De repente, un estruendo en el piso de abajo le sobresaltó. Se puso en pie de un salto mientras oía como un tropel de pasos subía por las escaleras. Estaba ya cerca de la puerta cuando ésta se abrió de golpe. Cuatro hombres uniformados irrumpieron en la habitación:
-¡Alto o disparo! -dijo uno de ellos-Contra la pared y las manos a la espalda.
-¿De qué se me acusa? -preguntó Juan con estupor mientras le esposaban las muñecas.
-Queda usted detenido por atentar contra la literatura.
-¡Alto o disparo! -dijo uno de ellos-Contra la pared y las manos a la espalda.
-¿De qué se me acusa? -preguntó Juan con estupor mientras le esposaban las muñecas.
-Queda usted detenido por atentar contra la literatura.
lunes, 31 de mayo de 2010
La guerra
Apátrida
Hoy he visto mi casa por primera vez, pero ya nos conocíamos. Hay paisajes que nos resultan familiares aunque sea la primera vez que aparecen ante nuestros ojos. Y con esta casa ha sido así, a mí me ha gustado y creo que ha sido algo mutuo.
No siento apego hacia los objetos, nunca me ha importado desprenderme de ellos, tampoco tengo un vínculo especial con la tierra donde nací y me considero una apátrida. Yo no pertenezco a ningún lugar, mi sitio son las personas con las que me cruzo en la vida.
Pero es que esta casa es la materialización de mis recuerdos e incluso de mis fantasías, le pertenezco.
No siento apego hacia los objetos, nunca me ha importado desprenderme de ellos, tampoco tengo un vínculo especial con la tierra donde nací y me considero una apátrida. Yo no pertenezco a ningún lugar, mi sitio son las personas con las que me cruzo en la vida.
Pero es que esta casa es la materialización de mis recuerdos e incluso de mis fantasías, le pertenezco.
jueves, 27 de mayo de 2010
El entierro de la sardina
Ha vivido toda su vida entre peces, en un ambiente húmedo, frío y azul. No conoce otra cosa que la oscuridad perenne del fondo marino, los días no existen sólo la noche, no hay principio ni fin. Toda una vida nadando en un medio viscoso y hostil, rodeada de iguales que navegan sin rumbo aparente. ¿Qué sentido tiene su vida? ¿Cuál es su lugar en este mundo? Su vida, incluso su apariencia, es exactamente igual que la del pez de al lado; entonces, ¿qué valor tiene ella como individuo? Ninguno.
Decide separarse del grupo, alejarse del camino, y renegando de sus instintos llega a la costa, luego a la superficie y con ella conoce el sol en todo su esplendor. Y boquiabierta (no deja de ser un pez) se queda observando el paisaje que aparece ante sus ojos. El sol vibrante riela en el mar pintándolo de blancos y ocres. Lo siente cálido y potente sobre su lomo iluminado y nota cómo su sangre empieza a templarse. Invadida por esas nuevas sensaciones nada como hipnotizada hacia la playa, nada la va a detener...
Por eso cuando llega a la orilla, aun a riesgo de morir, se queda inmóvil sobre la arena, los rayos solares resecando sus escamas centelleantes, como un puñal de plata, mientras sus branquias aletean desesperadamente por sobrevivir.
Decide separarse del grupo, alejarse del camino, y renegando de sus instintos llega a la costa, luego a la superficie y con ella conoce el sol en todo su esplendor. Y boquiabierta (no deja de ser un pez) se queda observando el paisaje que aparece ante sus ojos. El sol vibrante riela en el mar pintándolo de blancos y ocres. Lo siente cálido y potente sobre su lomo iluminado y nota cómo su sangre empieza a templarse. Invadida por esas nuevas sensaciones nada como hipnotizada hacia la playa, nada la va a detener...
Por eso cuando llega a la orilla, aun a riesgo de morir, se queda inmóvil sobre la arena, los rayos solares resecando sus escamas centelleantes, como un puñal de plata, mientras sus branquias aletean desesperadamente por sobrevivir.
viernes, 21 de mayo de 2010
Y se hizo la luz
Ahora mismo no sabría muy bien decirles dónde estoy. Hace días que mis ojos se han acostumbrado a la oscuridad pero sólo distingo contornos y algunas sombras entre la penumbra. Juraría que estoy solo pues lo único con lo que tropiezo es con mis pensamientos. Tampoco sé cuánto tiempo llevo aquí, pero empieza a hacerse largo, cada vez estoy más incómodo, más estrecho. Antes cuando me aburría me entretenía haciendo un poco de gimnasia, dando volteretas, y cuando me cansaba me dormía meciéndome, aprovechando las subidas y bajadas de marea. Bañarme en este líquido oleoso y templado era una delicia, me encantaba la sensación de desgranar las gotas de agua con mis dedos al nadar. Pero ahora, ahora como que me falta espacio, me cuesta respirar, y hasta el sonido de los latidos de mi corazón me irrita, pues no hacen más que retumbar en mi cabeza: pum,pum,pum...
Un momento, no veo nada! Sí, creo que veo algo...Luz...
Un momento, no veo nada! Sí, creo que veo algo...Luz...
miércoles, 19 de mayo de 2010
Chronos

Cuando las horas eran días, los días años, y los años siglos,
no temía a los relojes y sus minuteros.
La mirada siempre puesta al frente,
siempre pensando en el paso siguiente,
y es que no había camino que desandar.
Pero hoy, hoy no puedo evitar sentir vértigo cuando miro atrás,
cuando soy consciente del tiempo y su velocidad.
Con Chronos tendré que llegar a un acuerdo,
y así poder saborear lo que serán mis recuerdos.
no temía a los relojes y sus minuteros.
La mirada siempre puesta al frente,
siempre pensando en el paso siguiente,
y es que no había camino que desandar.
Pero hoy, hoy no puedo evitar sentir vértigo cuando miro atrás,
cuando soy consciente del tiempo y su velocidad.
Con Chronos tendré que llegar a un acuerdo,
y así poder saborear lo que serán mis recuerdos.
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