viernes, 2 de marzo de 2012
Pánico
jueves, 23 de febrero de 2012
Una buena educación

Si algo tengo que agradecer a mi familia, toda ella, es como han sabido llenar mi vida de matices. En casa nunca nos han tratado como a niños, hemos sido personas, desde nuestra infancia hasta hoy. Generosamente, han compartido cada espacio de su vida con sus descendientes. No hay mejor enseñanza. De su mano, he respirado aires muy distintos, y he tocado diferentes pieles, y he visto muchas miradas. Y así, conozco detalles de otras vidas que no sé si llegaré a tener. Privilegio.
martes, 21 de febrero de 2012
L'amour: comme je le connais, comme on me l'a offert.
lunes, 20 de febrero de 2012
Personaje 1
jueves, 9 de febrero de 2012
Dos rombos
-¿Tiene usted pensamientos de dos rombos ?miércoles, 8 de febrero de 2012
Molinos de agua
Salvo contadas excepciones, para todos y cada uno de nosotros nuestra vida es la más importante (y la de nuestros hijos por extensión; aunque a veces ni siquiera). Conducirla y aprovecharla es el motor, el impulso que hace que la rueda siga girando, como el agua de un molino.martes, 31 de enero de 2012
No he venido a este mundo a sufrir

No he venido a este mundo a sufrir, pensó a modo de grito de guerra y se abalanzó sobre él. No podría describir lo que sucedió a continuación. Enajenación. Resoplidos, latidos de corazón, gemidos y manos a tientas. Y después nada. Qué bien, la tan ansiada nada. Deseó que ese estado de estupor durara para siempre. Calma sincera y absoluta, cuando la fuerza del cuerpo agota la mente. No fue más que una ilusión; pronto la maquinaria del intelecto se pone en marcha y los pensamientos le sacuden. Y entonces la frase que abre este relato se revela pura ironía.
sábado, 28 de enero de 2012
Beberse la vida a cubos
lunes, 16 de enero de 2012
La zorra y las uvas

domingo, 15 de enero de 2012
Otra vez
jueves, 5 de enero de 2012
Vida y milagros de una servidora
martes, 27 de diciembre de 2011
Freddie que estás en los cielos
Cónocete a ti mismo: panacea que cura todos los males. Así lo piensan, así lo dicen algunos.Y sin embargo, más de una vez habrás escarbado y mentirías si dijeras que te ha complacido lo que has hallado; que de miserias está hecho el ser humano y eso es lo que has encontrado. ¿Tiene sentido concentrarte en tu ombligo para encontrar una verdad con sabor a ajo? No, para mí.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Como un elefante en una cacharrería

Como un elefante en una cacharrería. Esa sería mi respuesta al recurrente "¿Cómo estás?". Es que no consigo recorrer el camino sin causar algún destrozo. Los daños no son importantes claro, hablamos de cacharros, pero es que se van acumulando y me empieza a salir caro. Y de verdad que andar por la vida, sabiendo que tarde o temprano te cargarás algo no es agradable ni sostenible (por decir algo). A todo se acostumbra uno, pero cómo envidio a esos que tienen pies de plomo, tan prudentes y delicados ellos, ¡Ay!
lunes, 12 de diciembre de 2011
Y si me pinchas sangro
Los que no hemos nacido en ningún sitio, no conocemos el calor de una patria. Estamos acostumbrados a cambiar de forma, incluso a cambiar el ritmo de la respiración para adaptarlo a la tuya o a la suya; tantas veces lo hemos hecho que ya no reconocemos la nuestra. Sabemos levantarnos cuando caemos y cambiar nuestro reflejo en el espejo; tantas veces lo hemos hecho que ya no reconocemos el nuestro. "Veleta" nos llaman. Pero nosotros también, si nos pinchan, sangramos.
lunes, 7 de noviembre de 2011
Luz de gas o la verdad oculta
Ya no me creo nada, nada es lo que parece y detrás de cada puerta que abro, una verdad insospechada.
Me están haciendo luz de gas y la mano que mueve los hilos es la propia.
martes, 18 de octubre de 2011
Mea culpa
lunes, 10 de octubre de 2011
In the middle of nowhere
Hace años una amiga dijo que los que habíamos recibido cierta educación, en cierto establecimiento, estábamos destinados a ser unos inadaptados sociales, que no pertenecíamos ni a una clase ni a otra, ni encajaríamos nunca en uno u otro movimiento social y/o político. No sé si lo dijo en el sentido que voy a relatar ahora, porque ella es mucho más profunda y sabia que yo (siempre es buen momento para hacer la pelota y puede que hasta útil), pero desde luego me sirve de punto de partida.
Nos enseñaron a analizar, cuestionar y criticar el mundo que nos rodea, a no dar por sentado nada, viniera de quien viniese. Nos inculcaron valores como la humildad, el respeto, la tolerancia, la solidaridad y sembraron en nosotros el célebre Indignez vous! (toda injusticia es una buena causa para implicarse).
Y con los años, tengo la sensación de que poco casan esas ideas con el ambiente aburguesado en el que se predicaban.
Mucho se esforzaron en hacernos pensar que éramos unos privilegiados, que pertenecíamos a una élite que finalmente no cuestionaría el sistema sino que lo encabezaría como buenos déspotas, eso sí, ilustrados.
Y el resultado es una gauche divine (concepto hipócrita donde los haya) a quien se le revuelven las tripas cuando se para a observar el mundo en el que vive, pero que pasa la mayor parte del tiempo haciendo la vista gorda con tal de no perder esa cómoda posición con que precisamente le beneficia el tantas veces censurado sistema. In the middle of nowhere, vamos.
martes, 27 de septiembre de 2011
Yerma

jueves, 8 de septiembre de 2011
Renacimiento

Por lo visto he vuelto a nacer. Como lo oyes. Sí, a mí también me sorprendió la noticia, y no sabía si creérmelo, pero son cosas de la vida. Eso me dijeron. Es cierto que en el espejo mi reflejo es otro y que poco recuerdo de mi vida anterior - tampoco me esfuerzo. Parece que sí, que es así, pero ni idea de lo que se hace cuando uno renace (qué gracia, una rima). Se supone que es una segunda oportunidad y esas cosas de novela pero a mí esto me viene grande; si no supe qué hacer con la primera. Me voy a ver si todavía me dejan devolverla.
lunes, 1 de agosto de 2011
Trenes

Quería escribir, de verdad que sí. Quería hablar de trenes: de los que dejamos escapar y de a los que no deberíamos habernos subido nunca. Quería contar una historia, la de una persona que se sienta en la estación y los ve pasar. No es cobarde, no le importa el destino, le importa el tiempo y no quiere desperdiciarlo porque es irrepetible. Así que no se sube a ninguno, no vaya a descarriar.
