Lo cierto es que bebía mucho, y cuando se lo recordábamos siempre decía que era porque le gustaba el color que toma la vida si la miras a través de una copa de vino, que se tiñe de un burdeos cálido, acogedor frente a la frialdad de la realidad. Para el gin-tonic también había un buen motivo: un remedio infalible contra la soledad. "Es una bebida alegre, festiva por el chisporroteo de la tónica, musical por el tintineo de los hielos al chocar con el cristal, y que, sobre todo, invita a tertuliar..."
Para la señora Miller, nuestra vecina, el alcohol era un dechado de virtudes. Nos hablaba del estado febril en que podía dejarte, con los sentimientos a flor de piel, convirtiendo en intenso e inesperado lo que la vida tiene de vulgar y cotidiano. Del efecto analgésico que producía tanto, en el cuerpo, por la alteración de la percepción y el hormigueo de los sentidos que se duermen evitando sentir padecimiento alguno, como en el alma, pues favorecía la alienación, la posibilidad de observarse a uno mismo desde la lejanía. "Es el encanto de los espirituosos, -decía-, que como su propio nombre indica permiten el abandono de parte de nuestro espíritu, ese yo con el que tanto nos pesa vivir."
A mi joven mente inexperta, y en consecuencia impresionable, le fascinaba este discurso, pero lo que nunca se me olvidará es el modo en que un día zanjó uno de sus interminables monólogos, "Pero no te dejes engañar, no es el ardor del alcohol lo que sientes en tu garganta, -nos confesó la voz de la experiencia-, sino la congoja que al beber se te agarra con sus uñas al pecho para no soltarlo nunca más."
miércoles, 28 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
Morfeo
Todas las noches ensueña con lo mismo.
No sueña con paisajes extravagantes, ni con vidas extraordinarias, ni siquiera se molesta en ponerle color a sus fantasías. Sólo puede pensar en la senda que le toca recorrer, el camino que no puede parar de andar, mientras le llueve encima toda una vida.
Sí, duerme con una amapola debajo de la almohada.
No sueña con paisajes extravagantes, ni con vidas extraordinarias, ni siquiera se molesta en ponerle color a sus fantasías. Sólo puede pensar en la senda que le toca recorrer, el camino que no puede parar de andar, mientras le llueve encima toda una vida.
Sí, duerme con una amapola debajo de la almohada.
miércoles, 21 de abril de 2010
Efecto yo-yo
martes, 20 de abril de 2010
Ratas
"Si supiéramos el efecto que causamos en las personas...haríamos exactamente lo mismo, vamos eso haría yo.
Porque me importa una mierda lo que te pase, que culpa tengo yo, bastante tengo yo con aguantarme a mí mismo como para encima pensar en los demás. No me da la gana, no pienso ceder en nada, que todo lo que pueda procurarte altruistamente es una pérdida de tiempo y de energía, pues nunca se devuelve. Mi interés hacia ti es exactamente proporcional a lo que puedes ofrecerme y lo que obtengo de ti, todo lo demás me sobra. Así que no te extrañe que te olvide cuando te haya exprimido: es lo que espero que hagas conmigo.
Y sí, soy una sucia rata, pero no me juzgues sin hacerlo antes contigo, que ratas somos todos: el egoísmo no es más que instinto de supervivencia."
Porque me importa una mierda lo que te pase, que culpa tengo yo, bastante tengo yo con aguantarme a mí mismo como para encima pensar en los demás. No me da la gana, no pienso ceder en nada, que todo lo que pueda procurarte altruistamente es una pérdida de tiempo y de energía, pues nunca se devuelve. Mi interés hacia ti es exactamente proporcional a lo que puedes ofrecerme y lo que obtengo de ti, todo lo demás me sobra. Así que no te extrañe que te olvide cuando te haya exprimido: es lo que espero que hagas conmigo.
Y sí, soy una sucia rata, pero no me juzgues sin hacerlo antes contigo, que ratas somos todos: el egoísmo no es más que instinto de supervivencia."
lunes, 19 de abril de 2010
África

Sentado delante del ordenador, se lleva la mano al cuello en señal de auxilio. Un sudor frío le invade todo el cuerpo, resuella. El tono de su piel se vuelve azulado, al tiempo que su garganta se ocluye. El aire ya no pasa, se está ahogando. Le zumban los oídos, ha dejado de ver, pronto perderá el conocimiento.
Asfixia.
Negro.
Despega los párpados y la sabana aparece ante sus ojos con toda su inmensidad. Bajo un cielo abierto, una pradera verde salpicada de acacias se extiende hasta el horizonte. La palabra infinito cobra sentido.
Y por fin, el aire limpio recorre su cuerpo con libertad, aspira, espira sintiendo como el oxígeno fresco llega a sus sentidos, que se despiertan después de años de letargo, en alerta ante los peligros de la insignificancia.
Asfixia.
Negro.
Despega los párpados y la sabana aparece ante sus ojos con toda su inmensidad. Bajo un cielo abierto, una pradera verde salpicada de acacias se extiende hasta el horizonte. La palabra infinito cobra sentido.
Y por fin, el aire limpio recorre su cuerpo con libertad, aspira, espira sintiendo como el oxígeno fresco llega a sus sentidos, que se despiertan después de años de letargo, en alerta ante los peligros de la insignificancia.
martes, 13 de abril de 2010
Sinsentido
Me preocupa que las palabras se escapen de mi boca,
sin orden ni coherencia alguna.
Que yo no las he pensado aún,
cuando ellas salen disparadas como flechas,
directas a la retórica, algunas.
Otras se quedan en el camino,
y la mayoría se arremolinan a mi alrededor,
esperando dar con un destino: se marchitan.
Al final, no soy yo quien dice,
sino ellas las que hablan por mí...
sin orden ni coherencia alguna.
Que yo no las he pensado aún,
cuando ellas salen disparadas como flechas,
directas a la retórica, algunas.
Otras se quedan en el camino,
y la mayoría se arremolinan a mi alrededor,
esperando dar con un destino: se marchitan.
Al final, no soy yo quien dice,
sino ellas las que hablan por mí...
viernes, 9 de abril de 2010
Homo homini lupus
Doce del medio día, el Ángelus repicando, el Sol se alza rotundo en medio del cielo. Un desasosiego le invade el cuerpo y siente el impulso de salir corriendo de la oficina. Se echa a la calle y se despoja de sus ropas, el sol no tarda en calentarle la piel. Se siente a gusto con la desnudez y nota como el vello se le eriza, poro a poro, al contacto con el aire. El sentido de la vista pierde protagonismo cediéndoselo al olfato. Se orienta con los olores, todos estimulantes y nuevos. Está tan excitado que a veces pierde el rumbo, pero está siguiendo un rastro inequívoco: huele a satisfacción. Se fía de su instinto, por fin es consciente de las señales que le manda la vida. Se ha convertido en un lobo, feliz.
miércoles, 7 de abril de 2010
Esperanza
A Esperanza le gustaba vestirse de verde, el color del dinero y de la envidia. La propia Esperanza era toda ella verde, pelo verde, verde carne, ojos verdes, avariciosa y celosa. El dinero lo usaba para cubrir sus carencias, como si las virtudes se pudieran comprar, y la envidia, para esconder sus anhelos, como si los demás tuvieran la culpa. Prefirió ser odiada a ser amada, consciente de que la segunda opción siempre sería más dañina. Pobre y mezquina Esperanza que vivía con miedo, miedo de sí misma, una serpiente, verde, que con su veneno alejó a quien intentó acercarse. Así, Esperanza se fue consumiendo, y ni siquiera Soledad quiso acompañarla en sus últimos días.
martes, 6 de abril de 2010
¡Porca miseria!
Lo bueno de viajar en tren es que te da tiempo a escudriñar los rostros e inventar las vidas ajenas. Mira ese, qué pinta de infeliz, claro que yo con esa cara tampoco... Y ese otro que viaja solo, qué triste es la soledad. Esas magulladuras no son de una caída por las escaleras, yo nunca consentiría que me hicieran eso...El sudor alcohólico que rezumas y esas ojeras te delatan, qué vida tan superficial y qué poco respeto por el cuerpo los de los trasnochadores. Si esta chica no es capaz de mirar a los ojos cuando habla no creo que sea capaz ni de mirarse a sí misma, no paran de temblarle las manos, es patética.
Una voz mecánica anunciando su destino le saca de su ensimismamiento y se da cuenta que no ha hecho más que proyectarse en los otros, burlarse y criticar su miserable existencia. La vida le ha vuelto a dar una lección - ¡Mierda, otra vez igual! Qué empeño en olvidar lo que soy y negar la realidad. Sus ganas de vivir y su memoria de pez le juegan malas pasadas y es que siempre cree que esta vez será distinto.
Una voz mecánica anunciando su destino le saca de su ensimismamiento y se da cuenta que no ha hecho más que proyectarse en los otros, burlarse y criticar su miserable existencia. La vida le ha vuelto a dar una lección - ¡Mierda, otra vez igual! Qué empeño en olvidar lo que soy y negar la realidad. Sus ganas de vivir y su memoria de pez le juegan malas pasadas y es que siempre cree que esta vez será distinto.
Calvario
Está sangrando a borbotones y se muestra impasible. El rubor de sus mejillas desaparece con la sangre que se escapa. Agoniza y no le importa. No le impresionan sus llagas en carne viva, ni siquiera cuando gime de dolor al hundir sus dedos en la herida para verle sufrir.
No hay tormento, que su alma es de piedra y su cuerpo de barro.
No hay tormento, que su alma es de piedra y su cuerpo de barro.
lunes, 29 de marzo de 2010
En construcción
miércoles, 24 de marzo de 2010
Pusilánime
Descubres que la soledad es tu mejor compañera
y ya no tienes miedo de tu sombra,
lo que te asusta ahora es tu reflejo en la luna
y tus ganas de salir corriendo.
No te atreves a mirarte en las niñas de tus ojos,
que sabes que hallarás una verdad tan nítida que puede dejarte ciego.
La vida no es para los cobardes, te dices,
mientras vuelves a cerrar los ojos para no ver, para no saber,
para cobijarte otra vez en tu sombra.
y ya no tienes miedo de tu sombra,
lo que te asusta ahora es tu reflejo en la luna
y tus ganas de salir corriendo.
No te atreves a mirarte en las niñas de tus ojos,
que sabes que hallarás una verdad tan nítida que puede dejarte ciego.
La vida no es para los cobardes, te dices,
mientras vuelves a cerrar los ojos para no ver, para no saber,
para cobijarte otra vez en tu sombra.
lunes, 22 de marzo de 2010
Carrusel

El día no tiene nada de especial, un domingo cualquiera, en una ciudad cualquiera. Navega por el asfalto una chica cualquiera con los ojos puestos en la mar. Todo en orden, sus pupilas marinas están en calma, sólo la brisa salada que se enreda en su pelo turba la serenidad del momento. Al final del malecón advierte una mancha borrosa que va tomando forma de carrusel; no tiene edad para estas cosas pero por qué no - es su respuesta para todo. Rodeada de ocres y luces de colores su vida empieza a girar. No para de girar, da vueltas, y vueltas, y más vueltas y aquello no se detiene nunca; ella tampoco quiere que pare porque sabe que si lo hace tendrá que pensar y no sabe si lo soportará.
jueves, 18 de marzo de 2010
Ni siente ni padece
Le pide una tregua a la vida y ésta se la concede.
¡Cuidado con lo que deseas!
La monotonía ya no asusta,
ni siente ni padece;
La tristeza ya no azota,
ni siente ni padece;
La soledad ya no perturba,
ni siente ni padece.
"Te quiero." oye,
¡Ay, cómo duele!
¡Cuidado con lo que deseas!
La monotonía ya no asusta,
ni siente ni padece;
La tristeza ya no azota,
ni siente ni padece;
La soledad ya no perturba,
ni siente ni padece.
"Te quiero." oye,
¡Ay, cómo duele!
martes, 16 de marzo de 2010
Caleidoscopio
Bien sabes que erigirte en dueño de tu vida es un espejismo.
Tu historia es un caleidoscopio, y tú,
el reflejo roto que te devuelven las caras en que te miras.
Despídete del yo, tu ego arde ya en la hoguera de las vanidades.
Tu historia es un caleidoscopio, y tú,
el reflejo roto que te devuelven las caras en que te miras.
Despídete del yo, tu ego arde ya en la hoguera de las vanidades.
domingo, 14 de marzo de 2010
Dudas
Quiso complicarse la vida, aunque siempre amó la sencillez. De personalidad barroca, anduvo por caminos tortuosos y enrevesados. Incapaz de zafarse del manto de dudas que siempre le arropó, no pudo evitar sentir fascinación por los gestos simples. Porque cosas que se asumen con naturalidad, como el lado de la cama que vamos a compartir, decisiones que tomamos sin titubear porque nos parecen irrelevantes son instantes que paladeó consciente de que eran raros en su cotidianidad. Su vida acabó con una certeza, la única que tuvo en toda su existencia: al llegar a casa sintió por primera vez que no se había equivocado. Se extinguió entonces porque no le quedaba nada ya por lo que dudar, por lo que vivir .
jueves, 11 de marzo de 2010
Beso
Te morderé los labios,
haré que afloren venas azules
que sangren a borbotones,
les dejaré cicatriz,
que no se te olvide que yo los he tocado.
haré que afloren venas azules
que sangren a borbotones,
les dejaré cicatriz,
que no se te olvide que yo los he tocado.
L'orange bleue
Era una de esas tardes en las que el invierno se diluye en los rayos de sol y la primavera empieza a intuirse. Sentada en el jardín, con las plantas de los pies enraizadas en la hierba húmeda y fría, disfrutaba comiéndose una naranja, gajo a gajo. El aire seco y fresco perfumado de azahar le acariciaba la cara. Al morder la fruta, rompiendo las fibras, el néctar se le escapaba de la boca cayéndole entre los dedos las gotas melosas. Una estampa bucólica de lo más vulgar si no fuera por el color azul de su naranja: se estaba comiendo el mundo.
miércoles, 10 de marzo de 2010
Contraargumento
Coño, joder, son fundamentales,
I love you, es universal y
para hablar en plata, pasta.
I love you, es universal y
para hablar en plata, pasta.
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